¿Quiénes Somos?Directorio EjecutivoComisiones de TrabajoContáctenosInformación Interna
Home
Día del Comercio 2010
XL Asamblea Anual
Al Invest
Pronunciamientos y Discursos
Noticias
Eventos
C@nsenews
Gremios
Gaceta Oficial
Oportunidades de Negocios
Para su empresa
Aliados y enlaces
Indicadores Económicos
Boletines Económicos
OEA
No es falso PDF Imprimir E-Mail
Persecución implacable contra empresarios y comerciantes.

 

 

 

 

Publicado en: Correo del Caroní  

Por: Víctor Maldonado C.          

12/02/2010 

 

          

 

 

“Evité que los hombres previeran su destino”.

Prometeo encadenado

 

 

 

///////////////////////////////////////////////////  

 

 

El juego está cerrado. Nuestra propensión a pensar y sentir en tiempo presente, siempre en tono de evasión, ahora nos plantea más de un dilema topológico. El colapso inminente del principal servicio público se hace acompañar de una persecución implacable contra empresarios y comerciantes, mientras las protestas del movimiento estudiantil refulgen en su soledad. En tanto, la dirigencia política delibera y parece decidir, mientras hacia su interior persisten la desconfianza y los rencores que los inhabilitan para mostrarse como una alternativa. El país continúa abatido por la delincuencia y la ausencia de autoridad en las calles. Fincas productivas son invadidas bajo la consigna de la repartición revolucionaria, mientras se cocina a fuego lento una carestía generalizada, provocada por la venida a menos de Sidor y de las empresas de aluminio, y los terribles efectos que su parálisis genera aguas abajo. Tampoco Cadivi suelta un solo dólar, por lo que el régimen de cambio se apoya casi exclusivamente en las posibilidades y costos de la permuta, ocasionando que las expectativas de inflación se disparen y las condiciones para realizar nuevas inversiones desaparezcan. 

 

No es falso. Dios ciega a los que quiere perder. Y como lo sentenció Esquilo, padre del teatro griego, esta ofuscación hace anidar en los hombres fatuas esperanzas, y los muestra tal y como son, creaturas empeñadas en pretender que la intervención divina puede compensar la falta de grandeza que por lo general se exhiben en las acciones humanas. No hay esperanza alguna si el futuro está comprometido, y serán otros los que juzguen cuál fue el peso de los errores cometidos en cada uno de los bandos. El Presidente debe estar aterrado por los presentimientos más tenebrosos. Los consensos ya no están con él, sino que lo señalan como responsable. Creyó por mucho tiempo que el ejercicio lujurioso del poder no se le iba a devolver en términos de exigencias y reclamos. Tarde o temprano la fiel compañera del poder, la ingrata responsabilidad por lo hecho o lo deshecho iba a tomar todo el protagonismo.

 

La oposición aprendió a medrar. Un nicho ecológico en las riveras de las persecuciones emprendidas contra el resto, los transformó en la misma sustancia de la que está hecho el gobierno. Arbitrariedad, cinismo e ineptitud han sido el remolino dentro del cual algunas veces ganan terreno para perderlo después. Falta de grandeza a la hora de pretender imaginarse cómo serán vistos en el futuro por jueces más severos que los contemporáneos. Faltos de pudor, jugando a la amnesia nacional, presentan como opción acuerdos que no han logrado, y primarias en lugares escogidos desde la conjura de un salón cerrado, sin que el resto del país que sufre las marchas, los palos y las bombas haya podido opinar. La misma moneda trucada, en una de cuyas caras aparece la imagen del tirano, mientras que en la otra se prefiguran sus aprendices. La misma oferta del dedo que se siente razón suficiente para señalar quiénes serán los favorecidos, y quienes otros deben servir de comparsa. 

 

No es falso. Desde antaño el circo ha sido el narcótico más infalible para las masas. El resto se regodea en la desgracia anticipada de los otros. Seudónimos esconden de la misma forma a personeros del régimen, que tarifan sus opiniones a cambio de los favores que producen la adulancia y el servilismo, y a miembros de la sociedad democrática encadenados a la roca del resentimiento y el revanchismo. El resto mal agradece el desempeño de los que caen en desgracia, y sin pudor alguno goza del espectáculo de su caída. La risa breve y el largo olvido es la suerte segura de todos aquellos que se distinguen. Así retribuimos. De sorna está construido el altar donde hemos colocado a todos y cada uno de nuestros próceres civiles. Los de hoy, pasarán a formar parte de la lista interminable de culpables cuyos nombres son tirados al abismo de la indiferencia. 

 

Fue Sócrates el que dijo que no pueden ser valientes los que ignoran las cosas terribles y peligrosas. Estos son locos o cobardes. Tal vez las dos cosas. Porque el miedo que surge del conocimiento adecuado del reto provoca que la gente sea más atenta, obediente y ordenada. Más deliberativa. Falta entonces valentía. Sobra entonces cobardía y locura. En tanto, el juego se cierra, exigiéndonos a todos asumirnos como la causa más eficiente de nuestras propias desgracias y de nuestros probables éxitos.

 
< Anterior   Siguiente >
.: Búsqueda de Afiliados :.
Sector: Región: Palabra clave: